9 de diciembre de 2008

Primeros sistemas de ignición y su evolución


Carga y manera de toma de fuego de un arma de pistón

Las pólvoras fulminantes

Las primeras investigaciones sobre pólvoras fulminantes de que tenemos noticias fueron hechas a finales del siglo XVII por el francés Pedro Bolduc.Sin embargo no fué hasta muchos años después cuando otro químico,también frances,descubrió el fulminato de mercurio,y dió a conocer sus propiedades detonantes.Varios accidentes ocurridos,fueron el motivo de que durante algún tiempo se olvidase las aplicaciones de la pólvora en las armas de fuego.
Más tarde el químico Berthollet descubre el fulminato de plata,más estable y manejable que el de mercurio;pero el resultado no pudo hacerse práctico debido a la sensibilidad del fulminato que hacía su manejo peligroso.
No fué hasta el año 1800 en que el inglés Howard encontró un fulminato compuesto por mercurio y salitre,que a pesar de ser fuertemente detonante,poseía las cualidades necesarias para ser una buena pólvora detonante aplicable y utilizable en las armas de fuego.
Las pólvoras fulminantes utilizadas en las armas de fuego permitían a éstas un fuego más rápido y constante que las llaves de chispa.


Pistones tallados y "de cuatro alas" para armas de percusión (en éstos ultimos,su forma facilitaba tanto la colocación como extración)

La llave de percusión


Consistía esta llave en un mecanismo en que el gatillo (martillo),caía sobre un pistón o varilla de acero,que se colocaba en una pequeña cazoleta o fogón,cuyo fondo estaba recubierto por una pequeña cantidad de pólvora fulminante.Al caer el gatillo sobre el pistón,éste golpeaba el cebo inflamándose y comunicando a través del oido del cañón,el fuego a la carga de pólvora,originando el disparo.
El éxito en la aplicación de las pólvoras fulminantes se debe al inglés Egg,quién en 1815 inventó el pistón.Consistía éste una cápsula de cobre en cuyo interior se depositaba una pequeña cantidad de pólvora fulminante.
El oido como toma de fuego ,fué sustituido por un pequeño tuvo denominado "chimenea", taladrado en su interior y que iba roscado en un lateral de la recámara del cañón.En esta chimenea se colocaba el pistón de cobre,que al ser golpeado por el martillo percutor inflama la cantidad de fulminante que porta,comunicando el fuego al interios del cañón.La superioridad del pistón sobre la chispa queda probada al observar que de cada quince disparos en el arma de chispa,por término medio fallaba uno,mientras que con el pistón el fallo era de uno cada trescientos.
Aparte de la ventaja de poder utilizar el arma en cualquier condición meteorológica,está el enorme incremento que experimenta la cadencia de tiro.
La aplicación del pistón obligó a modificar la cabeza del martillo percutor,haciéndola más pesada para incrementar la fueza del golpe y algo cóncava para cubrir parte de la chimenea y evitar que pequeños trozos del pistón puedieran saltar al exploxionar y dañar al tirador.
En las transformaciones de armas de chispa,el sistema que resultó más económico,rápido y práctico,consistió en atornillar o soldar al oido del cañón una pieza llamada "bombeta",sobre la que iba roscada la chimenea.La forma troncocónica de la chimenea era para facilitar el ajuste del pistón y evitar que éste se callera,al mismo tiempo que favorecía su rotura en el momento de la explosión y la caida por si solo,con lo que el tirador se ahorraba el tener que quitarlo para colocar uno nuevo.





Despiece de una llave de chispa transformada a pistón

Armas que nacieron con el pistón

Desde un principio,el hombre buscó un arma que le permitiera efectuar más de un disparo seguido.El pistón lo hizo posible y ya en 1845 Ethan Allen patentó un arma que fué de las más usadas en aquella época.Se la conocía con el nombre de "avispero" o "pepperbox" (caja de pimienta).Consistía esta arma en una serie de cañones ,agrupados en torno a un eje único o bién perforados en un mismo cilindro de metal.Posee un mecanismo en la empuñadura del arma que va haciendo girar los cañones,enfrentando cada vez la chimenea de cada uno al martillo,consiguiendo de esa manera un tiro de repetición;se la puede considerar como precursora de los futuros revólveres.No obstante esta arma carecía por completo de precisión;sin embargo gozó de gran éxito como arma de defensa personal.Se le puede considerar como el primer arma que utilizó la "doble acción" en su mecanismo.



Pistola de pistón "eibarresa" (1840)



Pepperbox o Avispero


El revolver de pistón


Existe un arma que data de la época de Carlos I de Inglaterra,hacia 1640,con un mecanismo muy parecido al primitivo revólver patentado por Samuel Colt.No obstante ,esta arma y el sistema que incorporaba permaneció ignorado y en el olvido durante más de doscientos años,sin que nadie se explique el porqué.
Fué Samuel Colt quién patentó un arma ,revolver,capaz de disparar con precisión y velocidad, una serie de disparos,con u
n mecanismo seguro,simple y duradero en su funcionamiento.
Esta arma fue perfeccionándose hasta alcazar un gran número de usuarios,alla por el 1850.Por fin el hombre podía portar una arma para su defensa,facil de llevar,segura y de repetición.Si bien la carga de estas armas era lenta y laboriosa,se puede decir que el portador solo contaba con los cinco o seis disparos de la recámara,éstos constituían una buena defensa si eran bién usados.




Revolver Colt Navy (año 1850)

8 de diciembre de 2008

Origen y evolución de las primeras armas largas de fuego

Aunque en principio existió una gran confusión sobre quien fue el inventor,o lo que viene a ser lo mismo,que pais fue el primero en usar armas de fuego,a la fecha de hoy en día se puede afirmar con toda certeza que este pais fue China
No hay una sola evidencia de armas de fuego en Europa antes del siglo XIV, pero los arqueólogos han encontrado un arma en Manchuria que data del siglo XIII, y un historiador ha identificado una escultura en Sichuan del siglo XII en que aparentemente se representa la figura de un arma de fuego. Dado que toda la evidencia apunta a que se originaron en China, lo más correcto es concluir,dando por zanjada la controversia
Los europeos ciertamente tuvieron armas de fuego en la primera mitad del siglo XIV, los árabes obtuvieron armas de fuego en el siglo XIV también; y los turcos, iraníes e indios las adquirieron en el siglo XV, en cada caso directa o indirectamente de los europeos. Los coreanos adoptaron armas de fuego de los chinos en el siglo XIV, los japoneses las adquirieron de los portugueses en el siglo XVI. 


En el año 1231 en la batalla de Kuang Fen los chinos utilizaron la pólvora como elemento propulsante de sus "flechas voladoras".

Algunos autores mantienen que el primer relato documentado de artillería impulsada por pólvora que se haya empleado en el campo de batalla es del 28 de enero de 1132, cuando el general Han Shizhongde la Dinastía Song usó escaladas y huochongs para capturar una ciudad de Fujian. 
En algún momento alrededor del año 1249, los chinos de la Dinastía Song comenzaron a colocar la pólvora primitiva en medio de gruesos trozos de bambú para utilizarlos como armas de fuego, disparando bolitas de arcilla como lo haría una escopeta actual.
La primera mención expresa acerca de la composición de la pólvora en Europa apareció en 1216 en Oxford, dentro la obra de Roger Bacon "De nullitate magiæ". Luego, en su "Opus Maior" de 1248, describe una fórmula de uso militar.
El autor inglés describió los petardos, que «se utilizaban en ciertas partes del mundo». La mezcla que presenta Bacon se asemeja a la supuesta composición china de consumo lento, utilizada en las flechas de fuego y los cohetes, pero probablemente no funcionase tan bien como pólvora para los cañones (el contenido de sal de nitro es demasiado bajo). En 1250, la "Konungs skuggsjá" noruega, en su capítulo sobre el ejército, mencionó el empleo de «carbón y azufre» como la mejor arma para el combate entre navíos.
Es probable que en esta época se utilizaran armas de mano, ya que en 1281 los scopettieri ("portadores de armas" ) italianos son mencionados junto con los ballesteros. Existen referencias más fidelignas en dos manuscritos de Walter de Milimete, capellán de Eduardo III de Inglaterra que se remontan a 1326 y que describen lo que actualmente se consideran los modelos más antiguos de armas de fuego. 
 La Bombardilla de Loshult es considerada actualmente como el arma portátil más antigua (con un peso aproximado de nueve kilogramos). Recuerda de un modo notable las bombardas ilustradas en los manuscritos de Walter de Milimete.
 Estas armas se cargaban introduciendo la pólvora por la boca del cañón, un taco y el proyectil (o proyectiles). Con toda probabilidad, el método de ignición para estas armas era el botafuego, es decir, una varilla con un trozo de yesca o mecha encendida asegurada a uno de sus extremos.


                                       Trueno de mano de Tannemberg, circa 1390. Alemania
                                                     Germ. Nationalmuseum, Nuremberg


                                                    Trueno de mano de Mörkö, circa 1390.
                                                    Statens Historiska Museum, Estocolmo



                                                  Trueno de mano de Frankenburg, circa 1460.
                                                               Historisches Museum, Berna


El gancho o prominencia inferior que presentan algunas de estas piezas portátiles servía para apoyar el arma contra un muro, parapeto o la regala en las bordas de los barcos. En el momento del disparo, buena parte del retroceso se amortiguaba con este saliente.
En Alemania, las armas provistas de este tipo de ganchos se llamaban "Haken-büchse" (arma con gancho), de cuya voz derivaron más tarde los términos "hackbut" en inglés, "arquebuse" en francés y, siguiendo la misma linea, "archibugio" en italiano y "arcabúz" en castellano. El gancho inferior de estas armas portátiles, especialmente en las armas de muralla, se mantendrá durante todo el siglo XVI.

Manejo

Las primeras armas de fuego portátiles podían usarse de dos maneras distintas:

1. Como una rudimentaria bazuca con la cureña apoyada sobre el hombro y una mano sosteniendo el arma mientras la otra mano sostenía una brasa para encender el fogón del arma en el momento indicado. 
2. Con una técnica de tiro en la que una mano apuntaba el arma mientras que el peso de la misma se aguantaba apretando la cureña bajo las axilas.

Con la ballesta como base, se evoluciona en el diseño ergonómico de la cureña de las armas de fuego portátiles, así podía manejarse con la cureña apoyada en el hombro del tirador, sujeta por la mano izquierda, y con la mano derecha preparada para acercar la brasa al fogón.

Guerras husitas.
Las cruzadas contra los husitas implicaron las acciones militares contra los partidarios de Jan Hus en Bohemia durante el período comprendido entre 1420 hasta casi 1434. Estos fueron los primeros combates en Europa en los que las armas portátiles de fuego tuvieron una contribución decisiva.

El arcabúz

En el siglo XV surge el arcabuz, un arma larga de fuego de avancarga, antecesor del mosquete. Su uso estuvo extendido en la infantería europea hasta el siglo XVII. A pesar de su longitud, el disparo era de corto alcance (apenas unos 50 metros efectivos), pero letal, en esa distancia podía perforar armaduras. Era fácil de manejar y desplazó rápidamente el uso de la ballesta, que desapareció a mediados del siglo XVI. Si se comparan sus prestaciones en combate con los arcos y ballestas, era imprecisa y de menor alcance, pero más poderosa, intimidadora y requería mucho menos destreza para manejarla con eficacia. Aunque el uso del arcabúz estaba difundido antes de la invención del mosquete (su evolución), fue contemporáneo y rival en uso de esa segunda arma, la cual le desplazó lentamente, despareciendo casi completamente en el siglo XVIII.

 
 Arcabucero con su característica mecha encendida en la mano.

Se diferencia del cañon de mano principalmente por incorporar algún mecanismo o “llave” de iniciado de la polvora, ademas de algún grado de sofisticación en forma y tamaño para hacerla mas manejable, o ergonómica como se dirá siglos después. De hecho, es a veces muy difícil definir si una arma antigua de esta época que se encuentre en algun sitio arqueologico es un cañon de mano del último período en torno a 1520 con llave de mecha, o un arcabuz primitivo de esa misma época.

El cañón y el cuerpo.

El arcabuz estaba formado por un cañón de hierro de una longitud de unos 93,92 cm. y un calibre variable, entre los 15 a los 20 mm., montado sobre un madero de aproximadamente 1 m. de longitud que normalmente era de cerezo o nogal (se prefería la primera, pues el nogal era más pesado). La culata (en el siglo XVI se denominaba "mocho" ) solía ser recta, no curva, pues era mejor en el uso para los soldados. El cañón tenía en su parte posterior un orificio por el que se aplicaba en el momento del disparo la mecha encendida. En total, el arcabuz llegaba a pesar de entre unos 4 kg y 5 kg.

Mecanismo.

El más corriente fue el de mecha, más usado en el siglo XVI y de pedernal aparecido a mediados del siglo XVII
El mecanismo de mecha consisitía en colocar una mecha encendida en un trozo de hierro a modo de palanca, llamada serpentín que, accionada por el gatillo, se introducía en el oído (donde se encontraba la cazoleta, llena de pólvora), donde se producía la explosión disparando la bala.


A mediados del siglo XVI se introduce en los arcabuces la cubrecazoleta, una tapa que cubría en las marchas o días lluviosos la cazoleta, pues si la pólvora se mojaba, no se produciría la explosión.
También en ell siglo XVI apareció el mecanismo de llave de rueda, mucho mas sofisticado que la antigua llave de serpentín, y que es similar a como funcionan las ruedas de encendido de los encendedores de bolsillo modernos.
Actuaba basada en  los principios de hacer fuego usando el pedernal y el eslabón, adecuándolos a un mecanismo para un arma de fuego.
Se insertaba una palanca en el eje de una rueda para girarla contra un resorte. Luego al disparar, la rueda giraba de vuelta a gran velocidad rozando una piedra de pedernal sujeta por las mordazas de la palanca articulada que de ahora en adelante pasaría a llamarse “gato”,generando de esta forma chispas que encendían la pólvora de la cazoleta.
El mecanismo era muy sofisticado y requería de mucho tiempo y destreza para que un artesano pudiese fabricar uno de ellos. En esa época, tan sólo los mecanismos de los primeros relojes de péndulo eran mas finos y precisos que estas piezas. Demas está decir que ademas eran terriblemente  caros.


La llave de rueda, también llamada de rosa o de fuego, consistía en una rueda dentada, que al girar rápidamente contra una piedra blanda, piedra de fuego o piritas le hacía despedir chispas.


Arcabúz con llave de rueda. Podemos ver la palanca que se usaba para girar la rueda.

El mecanismo de pedernal no se introduce en el arcabuz hasta, más o menos, 1670. Para entonces, el arcabuz no era un arma de fuego de infantería, pues el arcabuz había sido sustituido por el mosquete, sino de caballería. El mecanismo de pedernal era más caro, aunque más seguro y eficaz para el soldado. La llave de pedernal consistía en introducir una piedra de pedernal que funcionaba como mecha. Se introducía en la cazoleta y la chipa producida daba paso a la explosión . El mecanismo era parecido al mecanismo de la mecha pero se sustituía la mecha por la piedra de pedernal.


Al apretar el gatillo un pedernal choca contra un metal lo que provoca una chispa que enciende la pólvora de la cazoleta que a su vez, a través de un fino agujero(oído), prende la pólvora depositada en el cañón e impulsa la bala.

Munición.

La munición del arcabuz consistía en la pólvora y la pelota, la bala propiamente dicha. La bala, de forma esférica, estaba hecha de plomo y solía pesar unos 10 g aproximadamente. Las balas debían estar hechas de tal manera que entrasen holgadamente en el cañón del arcabuz. El que existiera una distancia entre la pared del cuerpo y la bala (Cristóbal Lechuga, maestre de campo, nos indica que se llama viento) ayudaba a que los gases que se producían en la explosión para expulsar la bala no obstaculizasen y frenasen el disparo, ralentizando a la bala. La bala era introducida por el cañón, como arma de avancarga. Se introducía gracias a una baqueta de hierro que era usada como rascador (para limpiar la pared interna del arcabuz) y atacador (para que llegase la bala a la recámara). Las balas eran hechas, a veces, por los mismos soldados, quienes adquirían plomo y una tenaza con la que se hacían las balas, pues tenían la forma.
El soldado llevaba dos tipos de recipientes para la munición, un frasco donde se llevaban las pelotas y un frasquillo donde se llevaba la pólvora para cebar la cazoleta. En algunos casos, se llevaban recipientes con la bala y la cantidad exacta de pólvora, estos frasquitos en los tercios españoles eran doce y los soldados los llamaban comúnmente los doce apóstoles.
Para accionar el mecanismo de mecha se llevaba una cuerda formada de lino o cáñamo, rebozada con agua y salitre, para que, cuando prendiera, diera más fuerza en la explosión. Pero esto ocasionaba que la cuerda se malgastara pues ardía con rapidez.
Para accionar el mecanismo de pedernal, se llevaban varias piedras de pedernal que solían durar bastante.
El alcance útil del arcabuz no superaba los 50 m y habitualmente se prefería disparar a menos de veinticinco metros de distancia del enemigo, pero la evolución y mejoramiento del arcabuz dio más alcance efectivo (se cree que a finales del siglo XVII, podían tener un alcance de doscientos metros).

Detallaremos la serie de movimientos necesaria para un arcabuz de mecha con cubrecazoleta [c.1540-c.1670]

CARGA

1. Cebar la cazoleta con el polvorín.
2. Cerrar la cubrecazoleta
3. Soplar sobre el conjunto - cerrada la cubrecazoleta - para eliminar los restos de pólvora que hayan caído fuera de la cazoleta, en soslayo de una ignición fortuita.  
4. Llenar el arcabuz con la carga principal de pólvora. Bien usando los frascos - o doce apóstoles con la carga dosificada - llevando la boca del frasco a la boca del arcabuz y volcando todo su contenido, o bien usando el frasco principal, y echando a ojo una carga de pólvora, regulando su volcado con un pulsador que liberaba la apertura del frasco.
5. Introducir la bala por la boca del arcabuz 
6. Sacar la baqueta del fuste, acortarla y llevarla a la boca del arcabuz.
7. Llevar la baqueta por el ánima del cañón hasta tocar la bala, y golpear dos veces sobre esta para prensar la pólvora. 
8. Sacar la baqueta e introducirla de nuevo en el fuste.

COLOCACIÓN DE LA MECHA

9. Colocar la mecha en el serpentín, tomando la medida del trozo que se ha de engarzar, de manera que el cabo encendido caiga justamente sobre el polvorín.
10. Avivar el cabo encendido de la cuerda para que haga buen efecto, soplando sobre él.

DISPARO

11. Llevarse el arcabuz al hombro y apuntar. 
12. Liberar la cazoleta de su tapa. 
13. Pulsar el disparador. (..........y esperar qu haya suerte)
14. Soplar la cazoleta para eliminar los restos de pólvora quemada y posibles rescoldos, quedando el arma preparada para reiniciar el proceso.

El mosquete

Contemporáneo en la historia con la última época del arcabuz, el mosquete se perfiló como una variante mas pesada y potente del anterior, tan pesada que las versiones primitivas debieron contar con un accesorio especial en la forma de un monopié terminado en una horquilla superior. En esta horquilla se apoyaba el arma para hacerla mas estable en el momento del disparo. El mosquete nace como pieza ligera de artillería para defensa de plazas fuertes a principios del XVI. De hecho en fecha tan temprana como en 1501 se hace referencia entre las piezas entregadas a fortalezas del reino de Granada, un mosquete de una arroba y cuatro libras de peso [13,34kgs].
Estas piezas no obstante, no eran armas portátiles para el uso de la infantería en campo, sino mosquetes de posta, o de muro, que aunque manejados por una sola persona, necesitaban de un punto de apoyo - normalmente el propio muro de la fortaleza, de ahí su apellido, o un caballete - para poder ser disparadas, en tanto su enorme peso hacía inviable que un hombre las manejara para hacer puntería con ellas. No fue hasta la década de 1560, cuando el mosquete - aligerado y apoyado en una horquilla de madera - hace su salida de las fortalezas como arma portátil del infante. El mosquete fue esencialmente un arma idéntica a su hermano pequeño el arcabuz, radicando su diferencia en sus dimensiones [calibre, longitud, peso] prestaciones [alcance, potencia y cadencia] y en su manejo, ya que por su peso [entorno a 7.5-8.5kgs] requería del uso de una horquilla para su apoyo. 
El calibre de un mosquete solía ser de onza y media de bala o dos onzas, aunque había piezas portátiles de hasta dos onzas y media.

1 onza = 1/16 libra castellana = 28.75 gramos.
1 bala de plomo de 2 y ½ onza de peso tendría 22.55 mm de diámetro.
1 bala de plomo de 2 onza de peso tendría 21 mm de diámetro.
1 bala de plomo de 1 y 1/2 onza de peso tendría 19 mm de diámetro.

La longitud del cañón solía ser de entre 5 y 6 palmos [o cuartos] de vara castellana [100-120 cm] y su peso [sólo del cañón] de entre 15 y 20 libras [5-6.5kgs].

La caja [fuste y mocho] se hacía de madera de cerezo, y las llaves fueron de mecha en la mayor parte del periodo que tratamos, hasta que en el último cuarto del siglo XVII comenzaron a sustituirse por las llaves de pedernal.

Pelotas

Un mosquetero debía llevar unas 25 pelotas o balas de plomo consigo - la mitad que un arcabucero - número que constituía el que resultaría necesario para una batalla. No obstante esto, tal vez algunos soldados llevasen menos - excusando así la carga - o consumiesen más - dependiendo de las ocasiones - con lo que deberían recibir suministro de pelotas hechas, que se transportaban en cajas en los carros de la artillería. Por este motivo, era muy necesario que los calibres fueran lo más comunes posibles, para evitar el inconveniente de no tener la munición adecuada con que servir las armas. En todo caso, nos remitimos a lo ya indicado para el arcabuz, junto con el arma se suministraba una turquesa o molde para la fabricación de las balas, y al soldado se le entregaba el plomo en pasta para que el mismo labrase sus pelotas. En cuanto a lo que se refiere a la descripción de llaves, pólvora, frascos, frasquillos, balas, mechas y demás equipamientos del mosquete, para no extendernos, nos remitimos al hilo arcabuz y nos centraremos de aquí en adelante a destacar únicamente aquellos aspectos diferenciales de la pieza menor.

Alcance

Martin de Eguiluz narraba de los mosquetes en 1592:
Alcanzan mucho, y matan a cuatrocientos pasos a un caballo.
Miguel Pérez de Ejea daba el dato que sigue en el año de 1632:
[800 pies es la distancia] donde empiezan a hacer efecto las bocas de fuego, entrando dentro  la jurisdicción y puntería de los mosquetes. [800 pies = 222 metros] 
Sebastián de Medrano recogía el siguiente dato en 1700:
La primera máxima es que línea de la defensa no sea mayor que el alcance del mosquete de punto en blanco, que es mil pies geométricos.

O sea, algo más de 220 metros para un mosquete del primer tercio del XVII, y cerca de 270 metros de alcance de punto en blanco para un mosquete de finales de dicho siglo.( * 1 pie [geométrico] = 1/3 de vara castellana = 27,77mm )

Horquilla

La horquilla solía ser de 7 palmos [unos 146 cm] y su asta debía ser de madera de espino, u otra madera fuerte, antes que madera dulce, porque a pesar de que fuera más pesado, había de sufrir bastante peso y trabajo.
La U de la horquilla era de metal, y asimismo, la horquilla contaba con una contera de metal en su pie, para que no se desgastara la madera en su contacto con el terreno.
A finales del siglo XVII, el mosquete se apropia definitivamente del campo de batalla. De los sistemas de cuerda y rueda de sus inicios, se pasará al sistema de chispa. La incorporación de la bayoneta, primero encastradas -se introducían en el cañón e impedían disparar- y luego, a mediados del siglo XVIII, de cubo –que permiten calarla sin obstruir el cañón-, permitirán prescindir de la infantería con picas, en favor de más mosqueteros. Por primera vez en la historia, los hombres en el campo de batalla no eran una mezcla de espadachines, piqueros, mosqueteros, ballesteros, arqueros y jabalineros: casi todos los ejércitos comenzaron a estandarizar sus fuerzas militares dejando en la lucha frente a frente solo a los mosqueteros, por el poder de fuego que representaban y porque, si estaban entrenados y mantenían la organización, se podían defender también de la caballería.
Edward Charles Howard en 1800 descubre los fulminatos y sus propiedades detonantes. Fue luego el reverndo A. J. Forsyth de Belhelvie, Aberdeenshire, Escocia, quien experimentando con estos compuestos fabricó los primeros pistones fulminantes como un medio de iniciar una carga de polvora de un arma de fuego.
Ya para 1830 los pistones fulminantes eran de uso comun en armas de fuego, y lo que se hizo fue crear un mecanismo tomando como base la llave de pedernal y eliminar la la cazoleta y sustituyendola por una simple chimenea que aceptaba el fulminante y que comunicaba con la carga de polvora a traves del orificio de iniciado. Tampoco era ahora necesario llenar de pólvora el orificio ya que el fulminante era por si solo capaz de proyectar la detonación a la polvora a traves de este conducto.



La llave de percusión es el mecanismo de las armas de fuego, mediante el cual se explosiona la pólvora por medio de una cápsula fulminante que se inflama al golpe de un pequeño martillo, en sustitución del pie de gato de la llave de sílex.


 

Muchos mosquetes fueron transformados a percusion por la via de modificar su mecanismo original de pedernal, manteniendo el resto del arma tal cual. Con este mecanismo se avanzaba en la rapidez de tiro al ser mas fácil poner un piston que cargar la cazoleta con polvora y montar la batería, se evitaban las obstrucciones del orificio con residuos de pólvora de la cazoleta, ademas de dotar al arma de una mejor proteccion ante las inclemencias del tiempo, ya que la lluvia hacía las armas de pedernal inservibles luego de unos minutos de expuestas a esta.
La última guerra importante en que se usaron mayoritariamente mosquetes fue la guerra de Crimea en 1854. Los de percusion fueron usados por Inglaterra y Francia, y los mas antiguos de pedernal fueron usados por las fuerzas rusas y turcas.
Lo que no cambió nunca en el mosquete fue su alcance y precisión, similar durante los casi 300 años de su uso, y que fijó así las tácticas de la época en las mentes de generaciones de mandos militares.
Por ello Lord Raglan pudo darse el lujo de estudiar y eventualmente aplicar en Crimea tácticas similares a las desarrolladas por Federico Guillermo I de Prusia casi 150 años antes, algo impensable hoy en día.
Sin embargo en este conflicto ya estaban a la vuelta de la esquina, hicieron su aparición y se usaron aunque en mucho menor escala los rifles. Rifle es un término de origen anglosajón con el que se designa genéricamente a cualquier arma larga, como fusiles o carabinas, cuya ánima está rayada para estabilizar la bala durante el disparo.

Primeros materiales adicionales en las balas

A principios del siglo XIX, las balas de plomo se comienzan a endurecer aleándolas con antimonio o recubriéndolas de cobre para evitar que la bala se desvíe de su trayectoria habitual, debido a las deformaciones provocadas durante el disparo. También se les da forma cilindrocónica para favorecer la rotación al ser disparada de un cañón con rayado de ánima.


El rayado del ánima consiste en grabar una serie de estrías a lo largo de la superficie interna del cañón, que van girando en un determinado sentido, completando un giro de 360° alrededor del eje del cañón cada cierta distancia.
Las estrías provocan que la bala rote varias veces, y de esta manera se mantiene estable la trayectoria durante el avance al mantener su eje paralelo con la línea de vuelo. Como consecuencia aumenta el alcance y la puntería del fusil.
Los fusiles y carabinas de ánima rayada se conocerán genéricamente a partir de esta época por el término anglosajón de rifle.
Los primeros rifles que se produjeron en forma regular exceptuando casos puntuales y anecdótios que fueron fabricados desde antiguo en toda Europa, fueron derivados de un invento alemán, el Rifle Jäger (rifle deCazador). 


El Jäger. Esta arma de caza con sus variantes se usó desde mediados del siglo XVIII hasta entrado el siglo XIX, fecha en que la llegada del piston fulminante también se hizo notar.
El paso del sistema de llave de pedernal al sistema de iniciado por llave de pistón o percusión fue tan expedito como en el caso de los mosquetes ya descrito, y ocurrió simultáneamente con el anterior.
Ya hacia 1840 el rifle de percusión hacía su tímida entrada en los escenarios bélicos, y para 1861 en que comienza la Guerra de Secesión americana era el arma principal de ambos bandos.
Tomando como ejemplo el posterior Springfield modelo 1863, el arma principal usada por el ejército de la Unión, éste era capaz de impulsar una bala tipo Minié calibre .58 a una velocidad de 289 mts/seg. Tenía una buena precisión hasta los 400 metros con un rango efectivo maximo de 600 metros. Su cadencia de tiro era de 6 disparos por minuto en buenas manos. Pesaba algo mas de 4 kilos y su longitud era de 1,49 metros. 
US. Springfield m1863.

La tragedia que se originó en esa guerra con la entrada de estos rifles fue consecuencia de lo que los mandos durante decenas de generaciones habían aprendido táctica pensando en el rendimiento del mosquete. De allí que las principales batallas iniciales de este conflicto fuesen efectuadas bajo esa doctrina, todavía con formaciones ya anacrónicas de lineas de batalla.
Pero las nuevas armas que usaban ahora eran muy capaces de atravesar dos infantes en linea de fondo y a veces tres, a distancias mucho mas allá que los 50 metros usados hasta entonces, y con una precisión que ponía en ridículo todo lo visto o dado por sabido previamente en lo que a prestaciones de un arma de fuego se refiere.
Costo decenas de miles de vidas aprender la lección, incluso incontables oficiales y mas de un general perdieron la vida por no estar acostumbrados a pensar en términos del alcance y precision de esta nueva arma, a manos de las recien creadas formaciones de snipers.
Durante la Guerra de Secesion se generalizó una práctica que ya existía en los ejércitos desde la época del pedernal. Consistía en que no se entregaban separadamente al soldado los proyectiles sueltos y la pólvora a granel, sino que para evitar accidentes en el fervor de la batalla se usó una forma mas práctica de dotar al soldado de su parque individual: el cartucho
Este no era mas que un envoltorio cilindrico de papel cerrado por ambos extremos y que contenía por un lado la bala y por el otro la pólvora exacta. Lo único que por razones de seguridad se entegaba aparte e iba en un estuche separado eran los pistones.


                                                         Cartucho calibre .58 Springfield

 Al momento de cargar, el soldado rompía el papel por el extremo de la pólvora usualmente con los dientes. Luego la vertía en el cañón e introducía la bala de la forma usual aprovechando de usar el papel como taco. Esta fue la manera como evolucionó el antiguo sistema de medidas de pólvora hechas de tubos de madera, que los mosqueteros colgaban de sus bandoleras para evitar tener que dosificar pólvora en medio de un combate.
Todas las armas expuestas hasta ahora eran de avancarga. Se cargaban prácticamente de la misma manera que un arcabuz.

7 de diciembre de 2008

El cañón de mano,su evolución

Cañón de mano.Dinastia "Yuan" (1279/1368)


La palabra pistola es por definición del Diccionario de la Lengua Española,un arma corta de fuego que se maneja con una sola mano.Hay quien afirma que su origen procede de la ciudad italiana de Pystoya.Otros,como el filósofo y entendido en armas Demmin,defienden la idea de que,dado que los caballeros franceses llamaban al estribo de la montura,donde iban sujetas las alforjas,"pistal",bien pudo denominarse "pistola" a lo que en ellas se guardaba.
Existen otras conjeturas;pero la solución de este enigma no podrá solventarse hasta que algún documento,si es que existe y tiene la suficiente credibilidad,aporte suficientes datos para desvelar el misterio.

El cañón de mano


Estas primeras armas de fuego,ligeras o portátiles,consistían en un tubo metálico,más o menos elaborado,cerrado por un extremo,llamado "culata" y en la parte superior de ésta existía un orificio llamado "fogón".Por el extremo abierto se introducían la pólvora,el o los proyectiles y una borra de estopa o papel,se comprimía a bolpes de baqueta y así quedaba cargada el arma.Para disparar se llenaba de pólvora el fogón y,tras apuntar de la menera más precisa posible,se acercaba al pequeño orificio una mecha lenta o un carbón encendido,lo que hacía inflamar el "cebo" y éste a su vez comunicaba el fuego al interior del arma,produciéndose el disparo.
Los ejemplares de estas armas son muy escasos y,como ya hemos dicho,no se ha podido determinar con total precisión donde y quién comenzó su fabricación y uso.

Las armas de mecha


El ingenio humano pronto desarrolló un sistema para que esa mecha lenta se aplicara mediante un procedimiento mecánico,creando así lo que podríamos denominar el primer sistema de percusión,o más concrétamente,el antecesor de los "martillos" posteriores y actuales.
Las diferencias con el cañón de mano eran mínimas,la carga se efectuaba de la misma manera y aquí el cebo se colocaba en una pequeña cavidad circular dispuesta en la culata,en donde se encontraba el fogón.Adosada a un lateral se situaba una pieza en forma de "S" llamada "serpentín" a la que en su parte superior se sujetaba la mecha por distintos procedimientos.Para disparar se tiraba hacia atrás de su parte inferior,descendiendo el otro extremo sobre el fogón,prendiendo el cebo y produciéndose el disparo.
Este sistema aportó la mejora de facilitar el apunte del arma,ya que el tirador no debía fijar toda su atención en dirigir con su mano la mecha al cebo.
Algunos autores atribuyen el invento del arma de serpentín a los armeros de Lieja en 1375;pero la documentación auténtica más antigua se halló en Viena y data de los primeros años del siglo XV.

Las armas de rueda

Es este un sistema más avanzado,más perfeccionado y distinto,al de mecha.Desde antes de aparecer las armas de fuego era conocido y utilizado el sistema de encender fuego golpeando una piedra dura contra un hierro o "eslabón" y aprovechar las chispas que se producían para encender una "yesca" y comunicar el fuego donde fuera necesario.Lo mismo se consigue si en vez de piedra,normalmente una variedad de silex,se frota con un trozo de pirita,mineral que contiene hierro.
El funcionamiento de estas armas era el siguiente:se hacía girar un anillo,situado en el lateral,tallado con cortes o rebajes,mediante una llave independiente;al rodar una pequeña cadena que envolvía el perno de esa rueda,tiraba por un extremo una parte de un muelle de lámina en forma de "V" y quedaba fijada por un diente.Tras la rotación, se abatía sobre la rueda una pieza derivada del serpentín y al que sustituía,la cual llevaba fijada en sus extremo mediante unas mordazas regulables un trozo de pirita.Al tirar del gatillo se liberaba la rueda que,impulsada por la presión del muelle,giraba rozando la pirita y produciendo las chispas junto a la "cazoleta" que,previamente llena de pólvora,comunicaba por el "fogón" el fuego al interior del arma.
Las primeras pistolas de rueda fueron utilizadas principalmente por los militares para los cuerpos de caballería.Su empleo revolucionó la forma de hacer la guerra y posibilitó nuevas técnicas que hicieron de la caballería la dueña de los campos de batalla a la vez que fueron posibles los ataques nocturnos al haber sido eliminada la mecha constántemente encendida.Estas armas facilitaron un apunte mucho más preciso,una mejor manejabilidad, y un notable aumento de eficacia y seguridad en cuanto a su uso.


Las armas de piedra



El uso progresivo y extendido de las armas de fuego hacía necesaria una mayor simplificación de su construción y empleo.
Las armas de rueda adolecían de un excesivo precio en su realización,así como de un complicado mecanismo que solamente un experto podía reparar o sustituir.La pirita,que en el sistema de rueda se empleaba para producir las chispas era demasiado blanda y se desmenuzaba facilmente.Se intentó sustituir por una piedra de silex;pero era demasiado dura y dañaba la rueda.Alguien debió pensar que en la forma tradicional de encender fuego,bastaba golpear la piedra con el eslabón para producir la chispa,de ahí el arma de silex,que luego se denominaría simplemente simplemente de chispa,había un paso.
Su funcionamiento es simple,al mismo tiempo que más resistente y seguro que los anteriores,la piedra esta sujeta con mordazas al gatillo en el lateral del arma,éste al levantarse comprime un muelle y es sujetado por un resalte;al oprimir el gatillo el martillo queda libre e impulsado por la presión del muelle da un fuerte golpe contra una pieza de acero,provocando las chispas que inflamarán el cebo que reposa en la cazoleta y que seguidamente se transmitirá a la carga.

Armas de percusión

A principios del siglo XIX un reverendo protestante escocés,llamado Alexander John Forsyth,aficionado a la caza y la química,va a revolucionar el mundo de las armas de fuego.Este sacerdote,que vivió de 1768 a 1843 en Belhelvie,patentó,basado en los experimentos químicos del francés Bayen y del inglés Howard,el 11 de Abril de 1807 el mecanismo de percusión para armas de fuego y,aunque éste en sus comienzos era peligroso,complejo y caro,innovó de tal forma los esquemas hasta entonces utilizados en las armas de pedernal,que a partir de 1818,en que se liberalizan los derechos de su patente,todos los armeros y fabricantes dan a luz multitud de mecanismos que utilizan los fulminantes de una u otra forma,para provocar la ignición.
Estas sales que se obtienen mediante disolución de metales en ácidos,se conocían y empleaban en diferentes usos desde tiempos atrás y, aunque se había intentado usarlas como propelentes,no avanzarse en su uso por ser excesivamente explosibas y corrosivas,no permitiéndolo la construcción y resistencia de los cañones empleados.
La consecución de una cápsula de cobre que contenía una pequeña cantidad de fulminato de mercurio utilizado como iniciador del proceso de combustión,será un paso de gigante,siendo utilizado hasta la consecución de los cartuchos de auto-ignición en las armas de retrocarga.
Muchas armas de piedra se adecuaron a este nuevo sistema de encendido,que facilitaba el proceso de disparo,aumentaba su cadencia,permitía una mayor seguridad y,lo que era aun más importante,solucionaba el problema de la ineficacia del debo en la cazoletza con lluvia o ambiente húmedo.Pistola Deringer Philadelphia de 1825

Las armas se simplificaron notablemente al eliminarse elementos como las cazoletas, rastrillos, portapiedras,etc,cambiándose todo ello por un "oido" ,que normalmente se enrroscaba en la recámara del cañón,hueco en su interior,llamado "chimenea",en la que se colocaba el pistón y un martillo en el que,en vez de piedra,existía una superficie plana que golpeaba contra la chimenea y lanzaba una llamarada hacia la carga de pólvora que contiene la recámara.Este sistema fué mundialmente aceptado y producido,tanto para usos militares como civiles.
En lo EE.UU.,país que en aquella época se encontraba en plena expansión,las armas de percusión alcanzaron gran éxito,siendo un alemán afincado en Filadelfia,ya dedicado a la fabricación de armas para el gobierno y pistolas de duelo para particulares,llamado Heinrich Derringer,el primero que produjo una pistola de percusión alrededor de 1825.El modelo que más fama alcanzó,y supuso un fabuloso negocio para su creador,era una pistola de pequeño tamaño,que se hizo popular tanto entre honrrados ciudadanos,como jugadores profesionales y ladrones,que fué conocida por el apellido de su creador.




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